CEL y SECOT analizan el papel de la Economía Circular en el desarrollo sostenible
La jornada fue introducida por el gerente del CEL, Ángel González, quien destacó la importancia de este tipo de encuentros para acercar conocimiento y experiencia a empresas de la provincia y la excelente relación de colaboración que mantienen ambas organizaciones para fomentar el emprendimiento y apoyar la creación de nuevas empresas en la provincia. SECOT León participa activamente en el programa CEL Emprende, que actualmente celebra su tercera edición, consolidándose como una iniciativa de referencia para apoyar a nuevos empresarios y empresarias en León.
La Economía Circular: aprender de la naturaleza
La sesión fue impartida por el Dr. Estanislao de Luis Calabuig, catedrático de Ecología de la Universidad de León, Senior de SECOT León y miembro del Observatorio SECOT de Economía Circular, con presencia destacada en la sesión del presidente de SECOT León, José Ignacio Lagartos, de su vicepresidente, José Carlos Pena, y del director de Relaciones Institucionales, Severino Fernández. Contó con la asistencia de asociados del CEL interesados en profundizar en este modelo económico sostenible.
Durante su intervención, el profesor Estanislao de Luis Calabuig explicó que la economía circular debe entenderse como un modelo de producción y consumo orientado a reducir residuos, cerrar ciclos de materiales y optimizar el uso de recursos naturales, frente al modelo económico lineal basado en producir, usar y desechar.
Según expuso, la lógica de este enfoque se inspira en los propios ciclos naturales, donde los materiales no se convierten en residuos sino que vuelven a integrarse en el sistema productivo o ecológico. Este principio, explicó, busca replicar en la actividad económica el funcionamiento de los ecosistemas, donde los flujos de materia se reutilizan continuamente y la energía procede fundamentalmente del sol.
El profesor subrayó que el debate actual sobre sostenibilidad ya no es únicamente ambiental, sino también social y económico, y plantea una cuestión clave: si el modelo de crecimiento basado en el consumo ilimitado de recursos puede mantenerse en un planeta con límites físicos.
Un marco internacional que impulsa la transición circular
En su exposición, Calabuig situó la economía circular dentro de un marco global de políticas públicas y acuerdos internacionales orientados al desarrollo sostenible. Entre ellos destacó la Agenda 2030 de Naciones Unidas, que establece 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible destinados, entre otras metas, a reducir la desigualdad, erradicar la pobreza extrema y combatir el cambio climático.
En el ámbito europeo, señaló que la transición hacia este modelo se articula a través de iniciativas como el Paquete de Economía Circular de la Unión Europea (2015) y el Nuevo Plan de Acción de Economía Circular (2020), integrado en el Pacto Verde Europeo. Estas estrategias buscan transformar el sistema productivo mediante medidas como el ecodiseño, la mejora de la gestión de residuos o el impulso a productos más duraderos, reparables y reciclables.
Herramientas para medir el impacto ambiental
Otro de los elementos destacados de la conferencia fue el Análisis del Ciclo de Vida (ACV), una metodología que permite evaluar los impactos ambientales de un producto o servicio desde la extracción de materias primas hasta su eliminación o reciclaje. Esta herramienta, explicó el profesor, permite identificar en qué fases del ciclo productivo se concentran los mayores impactos ambientales y orientar así las estrategias de economía circular.
En este sentido, la economía circular propone medidas como el uso de materiales reciclados, la mejora de la durabilidad de los productos o el diseño de sistemas que faciliten la reparación y reutilización de componentes.
Claves de la Economía Circular
Durante la sesión se expusieron varios principios que guían este enfoque, entre ellos:
- Optimizar el uso de materias primas y recursos naturales
- Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
- Diseñar productos pensados para su reparación o reutilización
- Minimizar residuos y avanzar hacia modelos de residuo cero
- Impulsar la colaboración entre empresas para generar sinergias sostenibles
Además, el modelo circular distingue dos grandes ciclos de materiales:
- el ciclo biológico, que devuelve a la naturaleza los materiales orgánicos,
- y el ciclo técnico, que permite reutilizar y reciclar materiales industriales como metales o componentes electrónicos sin pérdida de valor.
Competitividad empresarial y nuevas oportunidades
En la parte final de su intervención, Calabuig destacó que la economía circular no debe interpretarse únicamente como una exigencia ambiental, sino también como una oportunidad de competitividad empresarial.
Este enfoque puede contribuir a mejorar la eficiencia productiva, reducir costes asociados a materias primas y generar nuevas oportunidades de negocio vinculadas al reciclaje, la reparación o la remanufactura. Además, señaló que la transición hacia modelos circulares está favoreciendo la aparición de nuevos perfiles profesionales especializados en sostenibilidad y gestión de recursos.
Con iniciativas como esta, el CEL y SECOT León continúan reforzando su compromiso con la formación, el emprendimiento y la promoción de modelos empresariales responsables con el entorno.