El paro baja en León en más de 1.100 personas en 2025 y se estabiliza la mejora del mercado laboral
León, 5 de enero de 2026.- Desde el CEL valoramos de forma moderadamente positiva los datos de desempleo correspondientes al mes de diciembre de 2025 en la provincia de León, especialmente si se analizan desde una perspectiva anual y estructural.
La provincia cerró el ejercicio con 20.689 personas desempleadas, lo que supone un incremento mensual de 74 personas (+0,36%), un repunte que consideramos propio del cierre de año y de la estacionalidad de determinados sectores productivos. Este aumento puntual no debe empañar el dato más relevante: el paro cae en León en 1.106 personas en términos interanuales, lo que representa una reducción del 5,07% respecto a diciembre de 2024.
Este comportamiento refleja que el mercado laboral leonés mantiene una trayectoria de mejora sostenida, aunque con ritmos más moderados que la media nacional, cuya bajada se sitúa cerca del 6%.
Análisis sectorial: luces y sombras
El ligero aumento del paro en diciembre se explica por comportamientos dispares entre sectores. Mientras que agricultura (-10) y el colectivo sin empleo anterior (-40) reducen su número de desempleados, se registran incrementos en industria (+37), construcción (+78) y, de forma llamativa, también en servicios (+9), un sector tradicionalmente dinamizador en estas fechas.
El sector servicios continúa concentrando la mayor parte del desempleo, con 14.748 personas, seguido del colectivo sin empleo anterior (2.123), industria (1.756), construcción (1.355) y agricultura (707). Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de diversificar la estructura productiva de la provincia.
Un balance anual favorable, pero con retos pendientes
El balance del conjunto de 2025 es positivo, pero con muchos matices. León no empeora, pero tampoco mejora de forma estructural. El mercado laboral ha entrado en una fase de estabilización, pero mantiene una brecha con el entorno de Castilla y León. La clave en los próximos trimestres será comprobar si esta estabilización se consolida en una tendencia descendente o si es coyuntural.
Pese a la mejora general, no podemos obviar que la provincia mantiene todavía más de 20.000 personas buscando empleo, una cifra elevada que debe seguir siendo prioritaria en la agenda pública y privada.
Asimismo, persiste una brecha de género significativa, con un 58,2% del total de personas desempleadas siendo mujeres (12.052 frente a 8.636 hombres). Este dato exige políticas activas de empleo específicas, orientadas a la conciliación, la formación y la inserción laboral femenina.
Afiliaciones a la Seguridad Social
En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, la provincia de León cerró el mes de diciembre con un total de 170.790 afiliados, lo que refleja un descenso mensual de 352 personas respecto a noviembre, un ajuste también vinculado al cierre del ejercicio y a factores estacionales. No obstante, el dato interanual vuelve a ofrecer una lectura positiva, con 2.180 afiliados más que en diciembre del año anterior, lo que confirma el fortalecimiento progresivo del mercado laboral y de la base de cotizantes.
Del total de afiliados, 136.395 corresponden al régimen general y 34.388 al régimen de trabajadores autónomos, una estructura que pone de relieve la importancia tanto del empleo asalariado como del trabajo por cuenta propia en la economía leonesa y la necesidad de seguir apoyando a ambos colectivos para consolidar el crecimiento en 2026.
Retos para 2026
De cara a 2026, desde el CEL consideramos fundamental reforzar las políticas activas de empleo, alineándolas con las necesidades reales de las empresas; agilizar trámites y mejorar el entorno regulatorio para favorecer la inversión y la creación de empleo estable; impulsar la formación vinculada a sectores estratégicos; apostar por medidas específicas para reducir el desempleo femenino y de larga duración.
Además, de otros esfuerzos para continuar avanzando en la mejora de la productividad y la estabilidad contractual; apostar por la innovación, la digitalización y la diversificación sectorial y colaborar activamente con los centros formativos para adecuar la oferta de talento a la demanda real del mercado.
En conclusión, León cierra 2025 con un mercado laboral que resiste y avanza en la buena dirección, pero donde el patrón estacional sigue pesando y se observan señales de desaceleración. El reto no es solo “generar/tener empleo” sino generar más empleo estable y de mayor valor añadido. Tenemos por delante retos estructurales que requieren compromiso, diálogo y cooperación entre todos los actores económicos y sociales.