Valoración sobre los datos de paro registrado y afiliaciones de febrero en la provincia

El desempleo en León se mantiene estable en febrero, con ligera mejora interanual

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El CEL valora los datos de empleo publicados hoy relativos al mes de febrero de 2026, que reflejan un total de 21.205 personas desempleadas en la provincia de León. Esta cifra prácticamente no varía respecto a enero (–2 personas), lo que indica una estabilidad mensual del mercado laboral. Sin embargo, destacamos la reducción interanual del desempleo de alrededor del 5,9 % frente a febrero de 2025, en línea con el descenso nacional interanual del 5,8%, evidenciando una evolución positiva en el conjunto del último año.

Pese a este descenso interanual, el tejido productivo leonés continúa afrontando retos estructurales significativos, entre ellos una elevada concentración del desempleo en servicios, una brecha de género persistente —con mayor representación femenina en las cifras de paro— y un volumen de desempleo juvenil que sigue siendo preocupante.

En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, en León se registraron 403 cotizantes más en febrero respecto a enero, un aumento del 0,24%, hasta un total de 168.867 afiliados, de los que 34.146 son autónomos. Son 2.111 afiliados más que hace un año, lo que supone un incremento del 1,27% anual.

Para el CEL, estos datos indican la necesidad de profundizar en medidas que impulsen empleo estable y de calidad, reduzcan dinámicas estacionales y fortalezcan la competitividad provincial.

Más allá de las cifras coyunturales y en el actual contexto autonómico, de campaña electoral en Castilla y León, pedimos a los candidatos y a las administraciones en su conjunto que escuchen a las pymes de esta provincia, que diseñen y coordinen políticas que aumenten la competitividad empresarial, la estabilidad laboral y la inclusión de talento en el mercado de trabajo leonés.

Preocupación también ante el conflicto en Oriente Medio, que puede afectar al mercado laboral por vías indirectas que atañen a la energía, la inflación, el comercio exterior, el turismo y la confianza empresarial. La incertidumbre ante lo que puede pasar o durar esta escalada bélica puede amplificar vulnerabilidades estructurales y frenar decisiones de expansión o ralentizar nuevas contrataciones.